Biografía

Caricatura de Enrique Ventura

Caricatura de Enrique Ventura

Enrique Ventura Álvarez nació en Madrid en 1946 y desde muy pequeño ya empezó a dibujar, papel y lápiz era el pasatiempo principal de los hermanos Ventura. Probablemente debido a esa facilidad por el dibujo se decantó por la carrera de Arquitectura pero en tercer curso se dio cuenta, junto con su primo Miguel Ángel (1947-1995) que por entonces estudiaba Medicina, que aquello no era lo suyo y les entro la vena hippie que provocó que dejaran sendas carreras.

Eso sí, para mantener contentos a la gente de casa cursaron estudios técnicos de publicidad mientras se sacaban unos duros vendiendo los cuadros al óleo que él dibujaba de paisajes donde le llevaba su primo en coche y que posteriormente vendían a amigos y familiares.

En esa época conocieron a Fernando Cardona, quien les animó, en 1971, a dibujar una historieta para la revista religiosa semanal Molinete (era de monjas) donde disponían de una página entera para su imaginación y les permitía ganar algo de dinero sin tener la presión de dibujar a diario.

En el Molinete crearon las aventuras de “Sam y la morsa” donde Miguel Ángel se encargaba de los guiones y Enrique de los dibujos, y este fue el momento en que se empezaron a interesar realmente por el mundo del cómic, este fue el punto de inflexión.

Bien establecidos en Molinete pero acabados los estudios y sin un trabajo digno apareció en escena Vicente Alcázar, en aquellos años dibujante profesional, quien endosó tal cantidad de confianza en sendos artistas que decidieron apuntar lo más alto posible y presentar dos historias a Trinca y Pilote (dos de la mejores revistas de historietas del momento) creadas específicamente para sendas publicaciones pero que fueron cordialmente rechazadas.

En ese momento Vicente Alcázar hizo gala de sus conocimientos en el mundillo y les apremió a que enviaran la historieta de la Trinca a Pilote y viceversa y fue de este modo en que “Es que van como locos” se publicó en la Trinca en 1972 y la otra en Pilote. Al año siguiente en Molinete empezaron con la serie Horizontes Pelados y más adelante en la Trinca con “Maremágnum”, cómic quincenal con John Lenon y Julius como protagonistas.

En 1973 se presentaron en Gijón al premio Pelayo de Oro con “Canción infantil” y ganaron el premio de 50.000pts con el que decidieron dejar a sus respectivas novias e irse a vivir a Cadaqués convencidos por Carlos Gimenez, al que conocieron en un congreso de cómics en Valencia, amén de que la Trinca estaba a punto de cerrar. Allí convivieron con otro gran dibujante, Luis García, encargado de atraer a las chicas al ser el guapo de los tres y de influirle a crear “Sonrisas” más adelante.

El siguiente proyecto que iniciaron por encargo fue “King Tongo”, una serie de ilustraciones mudas con King Kong de estrella que formaron un librito en la colección “Humor siglo XX” de Euredit donde, cuentan las malas lenguas, que precisamente por conseguir explicar todo sin una sola palabra el editor no quiso pagar los guiones pues para el no existían.

A principios de 1974 “La primavera de los Ovni” se convirtió en su primera aparición en El Papus, revista satírica, negra y salvaje donde compartieron cartel, entre otros, con sus amigos Carlos Gimenez, Luis García y Usero y sacudieron el panorama editorial español. El Papus no era una revista con muchas amistades en el régimen franquista debido a la contestación reiterada a los valores establecidos del momento lo que provocó el secuestro de un número y dos suspensiones por cuatro meses en 1975 y 1976 que acabaron con un atentado terrorista con paquete bomba en 1977 en el que resultaron heridos diecisiete trabajadores y un muerto.

Alrededor de 1975 Enrique Ventura empezó a trabajar en “Sonrisas” sin encargo previo lo que provocó que no se publicara nada de ella hasta el 1977 cuando Trocha sólo mostró una parte dejando a Rambla publicarlas en su totalidad en 1983.

El Papus poco a poco empezó a desmembrarse y la mayoría de los creadores acabó en El Jueves como hicieron Ventura y Nieto con “Histerias indecentes de la tele” antesala de su conocido “Grouñidos en el desierto” que apareció en 1979 donde un Groucho llamado Julius, impresentable y ocurrente ligón empedernido, es la estrella respescada de “Maremagnum” para hacer las delicias de los lectores de la revista semanal.

En la década de los 80 la pareja Ventura y Nieto no pararon ni un momento, empezaron con “Arponazos” para El Jueves y siguieron con La fantasía viaja en Metro (1980) y Los Barrios. La central térmica (1981) encargadas por el Ministerio de Transporte y la Compañía Sevillana de Electricidad respectivamente.

Enrique Ventura fue galardonado con el Gran Premi del Saló Internacional del Cómic de Barcelona en 1997